¿Cómo retirar el hielo y la nieve en cubierta plana?

Como consecuencia de los diversos temporales a los que nos vemos sometidos en la península y más concretamente el gran temporal de nieve y hielo de hace unas semanas (Filomena), hemos recibido infinidad de consultas sobre cómo actuar ante la acumulación de grandes cantidades de nieve en cubierta plana y su posterior congelación. A continuación os ofrecemos información y pautas para situaciones futuras similares.

Aspectos previos a tener en cuenta ante nieve en cubierta plana:

Ante todo, cabe destacar que nuestro Código Técnico de la Edificación, en el Documento Básico de Seguridad Estructural Acciones en la Edificación SA-AE, contempla diversas variables de acciones sobre la cubierta que “permiten” dimensionar la estructura de cubierta para estas acumulaciones de nieve y hielo sobre sí mismas.

Otro punto clave es el periódico y correcto mantenimiento de la cubierta, ya que, conforme al Documento Básico HS Salubridad del CTE, deberán limpiarse y liberar de nieve todos los elementos de desagüe (sumideros, canalones y rebosaderos) y comprobar su correcto funcionamiento una vez al año o después de intensas precipitaciones.

Tal como BMI recomienda, es preciso seguir nuestro libro de mantenimiento preventivo anual para tener la certeza, llegado el caso, de que nuestros puntos de evacuación se encuentran en óptimas condiciones para hacer frente a las necesidades excepcionales que sucederán durante temporales como el vivido hace unas semanas.

¿Qué debemos hacer para limpiar y retirar el hielo o la nieve en cubierta plana?

Sin duda la pregunta más formulada durante el mes de enero, en BMI conjugamos dos principios básicos.

El primero es siempre el empleo del “sentido común” sumado a las recomendaciones específicas que a continuación detallaremos. El sentido común es quizás el más importante, porque ante situaciones excepcionales podemos caer en el error de actuar precipitadamente y esto nos llevará a realizar tareas de limpieza sobre la cubierta de manera errónea, poniendo en peligro nuestra integridad o realizando acciones sobre la impermeabilización que la deterioren.

Para retirar nieve y hielo en nuestra cubierta plana lo primero que debemos hacer es emplear medios de protección personal que nos aseguren sobre la misma. La resbaladicidad sobre una cubierta plana helada se incrementa de manera exponencial, pero nunca debemos usar crampones o calzado para hielo sobre la impermeabilización (aquí es donde hacemos referencia al sentido común).

En segundo lugar, para retirar grandes cantidades de hielo existen medios mecánicos de succión que harán el trabajo de manera cómoda y segura. Esto es exactamente el mismo tipo de maquinaria que se emplea para el bombeo de gravas, en cubiertas lastradas, pero empleado en sentido inverso.

succion nieve plana

Además de estos medios mecánicos siempre será preciso ayudar, de manera manual, en la retirada del hielo de aquellas zonas de difícil acceso, zonas próximas a puntos de evacuación o zonas de desembarco y acceso a cubierta. Para ello se emplean siempre herramientas manuales fabricadas en polímeros o gomas como las palas.

En los casos donde por dimensión de la cubierta, o dificultad para encontrar estos vehículos de succión, se decida usar agentes de descongelación, tales como compuestos líquidos específicos o sales, es importante saber que algunos de estos elementos, en contacto con el agua helada, pueden generar ácidos. Estos ácidos, de muy diversa formulación, no producen efectos negativos sobre la impermeabilización en su inmensa mayoría, pero hay otros muchos que sí podrían ser contraproducentes. Para ello BMI pone a disposición una lista de agentes químicos y su efecto en la cubierta en función del tiempo de contacto y temperatura media. Recomendamos consultar este listado para estar seguros de que el compuesto no degradará nuestra impermeabilización. Así mismo, es muy recomendable limpiar los restos de estos agentes tras la descongelación de la nieve.

Como conclusión, comentar que el hielo o la nieve en cubierta plana, en condiciones atmosféricas normales, no debiera permanecer mucho tiempo. Y como la estructura de la misma está dimensionada para contrarrestar este tipo de cargas sumado al ya comentado mantenimiento periódico, que nos garantiza puntos de evacuación en óptimas condiciones, no debemos de preocuparnos en gran medida por ello. Si días previos al comienzo de un temporal tomamos las medidas de mantenimiento necesarias podremos estar tranquilos de que nuestra cubierta plana se comportará adecuadamente ante la situación climática adversa.

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